Megan Breninger, translated by Araceli Gonzalez
Si tuviera que describir mi experiencia como pasante en el Centro contra la agresión sexual en una palabra, yo diría que era real. Como alguien que le apasiona difundir la conciencia sobre el tema de la agresión sexual y defendiendo a los sobrevivientes, estaba muy emocionada para empezar. Rápido aprendí que apoyando a los sobrevivientes se trata más que organizando eventos o haciendo presentaciones. La pasión para apoyar a sobrevivientes es lo que alimenta las tareas intermedias como estar en espera para los turnos de la línea directa, llenando documentos de asesoramiento, tomando notas en las reuniones de divulgación, etc. Estas actividades son las que no son tan prácticas, pero son crucial en el éxito del Centro. Sin hacerlas, el Centro no podría funcionar tan suavemente y por lo tanto el impacto en los sobrevivientes sería menor.
No me malinterpretes, me presentaron con tantas oportunidades extraordinarias que me permitieron ganar experiencia como asesora y una educadora. Tuve la oportunidad de escuchar las historias de sobrevivientes y aprender más sobre los traumas de los que se están curando. También tuve la oportunidad de formar relaciones con miembros de la comunidad de un trasfondo diferente que yo. Esto me ayudó a ganar una nueva perspectiva en las normas de una cultura diferente y las penurias que se encuentran estos individuos y que nunca he experimentado yo misma. Aprendí el valor en hacer las preguntas y lo importante que es no vivir ignorantemente.
De mi experiencia como pasante, gane una apreciación más grande para los asesores del Centro. Fui capaz de ver cómo cada uno es único en su propia manera de asistir a los sobrevivientes y difundir conocimiento. Algunos de los miembros del personal compartieron sus propios traumas que me ayudó a ver cómo las experiencias de nuestras propias vidas no nos definen, pero en vez deben de ser vistas como algo que fortalece la capacidad de alguien en el trabajo que hacen.
Mi experiencia de pasante fue real porque verdaderamente me enseñó lo que se necesita para hacer una diferencia. Mientras que el Centro solo no puede crear un mundo libre de la agresión sexual, estoy tan agradecida de su compromiso a los sobrevivientes y por el trabajo impactante que hacen por nuestra comunidad. Planeo en siempre usar esta experiencia entre mi carrera en el futuro y en mi vida de día a día, y ojala ellos que comparten una visión del Centro tomaron el iniciativo de involucrarse mas, expandir su conocimiento, difundir conocimiento, pelear contra la cultura de violacion, y defender a los sobrevivientes.
Si tu o alguien que conoces está interesado en ser voluntario o volverse un pasante, contáctanos y te daremos la información necesaria para tomar esos pasos.